-Mierda, llego tarde y se me ha mojado todo...
-Deja que te ayude.
¿Qué?¿Esto me está pasando a mí? No lo podía creer, ese chico tan famoso de la tele estaba junto a mí, debajo de ese pequeño tejado, refugiándonos de la lluvia, y me estaba ayudando.
-E-e-eh, esto...no hace falta,muchas gracias.
-No es nada mujer, trae,¿eres pintora?
-Eh, sí, hago retratos.
-Eso está muy bien,a ver si algún día me haces uno jajaja.
No quería que ese momento acabase,pero miré mi reloj, ya eran las 11.30. Tenía 5 minutos para llegar a aquel apartamento, y no lo dudé, salí corriendo, dejando que la lluvia mojara mi cabello pelirojo. Miré hacia atrás, Dani me decía adiós con la mano, sonriendo con aquellos dientes perfectamente blancos y rectos.
Pasó el día, estaba loca por llegar a mi pisito y ponerme tranquilamente a ver la televisión. Ya eran las 19.00, hora de ir a casa; saqué mis llaves del bolso y abrí el portal. Fui a los buzones, seguro que habría alguna factura. Sorprendida, sonreí, ahí estaba el, sonriente.
-Hola otra vez, menudos pelos, habrás tenido un día muy movido.
-Hola, pues si...pero merece la pena, oye,¿como es que no te he visto antes por aquí?
-Me he mudado hace poco, mi otro piso se quedó pequeño, que casualidad eh.
-Muchisima*sonreí*
Fuese una casualidad o no,seguro que ha sido el destino.

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