No podía quedarme allí parada sin hacer nada, estaba en juego el hombre de mi vida, y no me lo pensé dos veces. Primero me hice las planchas y me maquillé, seguidamente, me puse aquel vestido rojo pasión que guardaba en mi armario para ocasiones especiales, y después esos tacones negros que tanto me gustaban. Decidí ir a su casa. Toqué el timbre, pero me entraron los nervios y decidí irme, aunque era demasiado tarde...
-Oye, que guapa estás.
-Gracias, tu también
Llevaba una camisa blanca y una corbata roja, con el pantalón de un traje.
-¿Y a donde ibas?
-Emm...no se, me apetecía vestirme así.
-Ah...claro. Bueno, ¿te quieres venir con nosotros?
-*Si claro,y estar de sujetavelas* ¡Claro!
En ese momento llegó Anna, iba impresionante, con su pelo un poco alborotado, sus ojos maquillados con polvos oscuros y un pintalabios fucsia, y para rematar, un vestido ceñido azul eléctrico y unos tacones iguales que los míos.
-¡Hola!¿Quien eres guapa?
-E-eh, hola, soy Clara, su vecina.
-Encantada preciosa *me dio dos besos*
Anna era super maja. Salimos a dar una vuelta, y se hizo de noche, decidimos ir a cenar a un bar con pinta de ser caro.
-Yo tomaré espaguetis a la carbonara.
-Yo filete con verduras, ¿y tu Clara?
-Yo...emm, ni idea, creo que lo mismo que Anna, los espaguetis.
Cenamos tranquilamente y nos reímos mucho, Anna era un buena chica, y estaba feliz de conocerla.
-La cuenta.
Cuando vi mi parte no pude evitar sorprenderme, era mucho dinero por tan poca cosa, me dio mucha vergüenza.
-Dios, no he traído tanto dinero...
-No pasa nada mujer, yo invito.
-No Dani, que vergüenza...
-No pasa nada, para eso estoy chica.
Fue uno de los momentos más vergonzosos de mi vida...Llegamos a casa, íbamos un poco pedos. Anna ya se había ido a su apartamento.
-Jajajaja, Dani me lo he pasado genial, hay que repetir.
-Jajaja si mujer, como estas más.
-Dios, estamos borrachos a muerte...
-Bah, mañana es domingo...
-Buf, las 2 de la mañana...Yo me voy a dormir...Buenas noches vecinito.
-Buenas noches.
Me besó, esta vez no en la mejilla sino en los labios. Fue un beso fogoso, y puede que de los mejores de mi vida...No sé si sería por el alcohol u otra cosa, pero me encantó.
-Dios, perdona, se me ha ido la cabeza...
-Que dices, si me ha encantado...
-¿Ah si? Me alegro...
Seguimos besándonos hasta llegar a su habitación. ¿Que llegaremos a hacer?...

No hay comentarios:
Publicar un comentario